El juego libre no significa ausencia de intención. Puede ser una herramienta formativa poderosa cuando el entrenador diseña el contexto y permite que el jugador encuentre soluciones.
Libertad no es abandono
La tarea del formador sigue siendo importante: elige espacios, relaciones, reglas y objetivos. Lo que cambia es cuánto controla la respuesta final.
- Diseña situaciones con varias soluciones posibles.
- Pregunta antes de explicar.
- Deja que el error entregue información.
- Observa qué percibe el jugador.


